|
En 1500, Catalina de Ribera
recibe del Pontificio el documento de concesión de privilegios
administrativos, relativo a materia de fé o interés general expedido por la
Cancillería Apostólica (documento pontificio denominado Bula), la cual le
permitió la creación de una de las obras de beneficencia mas importante en
su tiempo, la Fundación de las Cinco Llagas.
Fadrique Enríquez de Ribera,
hijo de Catalina de Ribera y Marqués de Tarifa, prosiguió con la obra
ampliándola hasta su muerte en 1539. Un año mas tarde. cumpliéndose los
deseos según testamento, la fundación es administrada por los priores de la
Cartuja de Santa Mª de las Cuevas y el de los monasterios de San Jerónimo de
Buenavista y de San Isidoro del Campo. Los nuevos patronos de la fundación
disponen un concurso público para la creación del edificio en las
proximidades de la Puerta de la Macarena. A este concurso se presentaron
arquitectos y constructores prestigiosos de la época, siéndole otorgada la
edificación a Martín Gaiza, quien comenzó las obras en 1546 continuándolas
hasta su muerte. Le sucedió Hernán Ruiz, quien a su vez construyó la capilla
en el año 1560 y al que también por motivo de su muerte le sucedió Benvenuto
Tortello, napolitano. Del 1570 al 1572 dirige la obra Asensio de Maeda.
El suntuoso edificio fue concebido como hospital, y estuvo ejerciendo como
tal hasta que hubo que cerrarlo debido a su deterioro. La Junta de Andalucía
lo rehabilita como sede del Parlamento Andaluz.
El edificio, de grandes proporciones, es de planta rectangular, conteniendo
cuatro patios interiores debido a su trazado en forma de cruz las cuales
contenían las enfermerías. La fachada principal está formada por dos cuerpos
distinguiendo las dos plantas del edificio, y contienen pillastres de
estilos jónico y dórico. Forman una gran portada de mármol blanco rematada
por el escudo de la fundación. El edificio contiene cuatro torres cuadradas
de baja altura (la equivalente a una tercera planta) con techo de forma
cónica revestida de azulejos.
|