Ovni en Sevilla


Yo vi un ovni



Nos situamos en el año 1986, 20 de septiembre. Acostumbrábamos reunirnos con un matrimonio amigo y nuestras hijas en una casa de campo situada en una urbanización parcelaria llamada El Corzo. Era sábado, cuando alguien ve en el cielo, hacia el sur, una especie de globo, pero cilíndrico con los extremos curvos y en posición vertical. Una de las niñas entró en la casa y trajo unos prismáticos. Fuimos mirando uno a uno, y todos coincidimos con lo que vimos. Conforme mirábamos por los prismáticos íbamos relatando lo que veíamos.

De este cilindro vertical salían desde el mismo lugar. a ambos lados del objeto, una serie de puntitos que recorrían el cilindro de arriba a abajo y viceversa. Desde que nos dimos cuenta estuvimos avistándolo durante unos 10 minutos. El objeto estaba como fijo flotando en el cielo, sin moverse aparentemente, fue desapareciendo desde abajo hacia arriba hasta que dejó de verse.

 
Representación rápida de lo que presencié durante 10 minutos.
El desvanecimiento del objeto tuvo lugar al final de su visión.

Esto ocurría por la tarde durante el ocaso. Era ese momento en que el sol ya no alumbra el suelo pero sí las nubes. Supongo que la Tierra fue haciendo sombra al objeto hasta que dejó de verse aún sin ser de noche, de modo que conforme mas alto estuviese, mas tiempo lo tendríamos a la vista. Esto me hizo razonar de que tendría que ser grande. La parte que desaparecía se hacia transparente ocupando su espacio el azul del cielo. Como si de día viésemos media luna, la parte iluminada por el sol. El resto da la sensación de que no existe. Pero está ahí, al no estar iluminada esa zona lo que vemos es la densidad de color azul de la atmósfera.

De vuelta a casa el domingo, en el barrio donde vivimos también lo habían visto y nuestras hijas lo comentaban con las amigas. Al preguntarles donde se situaba el objeto señalaban hacia el sur. Nosotros lo vimos desde 24 Km. al norte de Sevilla y estaba en dirección sur. Así que deducimos que lo vimos desde un mínimo de 24 Km. de distancia. Al día siguiente al comentarlo con los compañeros de trabajo, nos enteramos de alguien que lo vio desde su coche estando en la carretera de Cádiz. a las afuera de Sevilla en la parte sur de la ciudad. Y también situaba al objeto mas al sur. Mas tarde en el tiempo un compañero nuevo al hacer referencia de lo visto, nos dijo que también lo vio. Estaba en la población de Dos Hermanas, su residencia, situada al sur de Sevilla, y también lo vio situado en dirección sur. Llegamos a contabilizar los Km. de distancia y superaban los 50 Km. Efectivamente, lo que presumía, era grande, pero bastante grande. De color metalizado (plateado) y no emitía luces, sólo el destello de la luz del sol que reflejaba.

Los medios de información justificaron el acontecimiento como un globo de medición lanzado desde Gibraltar que alcanzó las provincias de Cádiz y Sevilla. Lo que me da a entender que desde la provincia de Cádiz también se avistó. Se escucharon rumores de que estuvo expuesto durante 20 minutos, y nadie dijo que se desplazaba. Tampoco supe de nadie que lo viera venir o aparecer.

Curiosamente existe una base naval norteamericana en Rota (Cádiz), y otra aérea en Morón (Sevilla), esta precisamente coincide en su posición o alrededores al sur según el lugar desde donde lo avisté. Pero esto es una suposición. Comprendan, base norteamericana... ovni... Siempre sospecharemos. De todas forma, pinchen aquí y lean este documento fechado el 29-10-1986, solo nueve días después.
 

 

El ovni que no vi

Tuvo lugar en el año 1974, en el segundo trimestre, no puedo precisar fecha concreta. Por entonces yo cumplía con los deberes de servir a la patria con lo que llamábamos "el servicio militar o la mili". Mis prestaciones militares las hice en la Base Aérea de Tablada en Sevilla, y mi destino fue la Policía Aérea Militar. Esta escuadrilla de servicio esta dedicada exclusivamente a vigilancia y rendir honores. Teníamos que cumplir una guardia de 24 horas, 2 horas en cuerpo de guardia, 2 horas de puesto y 2 horas de descanso en la escuadrilla. Este ciclo lo realizaban 3 turnos cuatro veces al día, total 24 horas.

El avistamiento lo disfrutaron mis compañeros que estaban de puesto. o sea, vigilando en los lugares concebidos. En ese momento yo me encontraba en las dos horas de descanso en la escuadrilla (edificio con camas y taquillas), y al cambiar de lugar ocupando el cuerpo de guardia situado junto la entrada a la base (lugar de retén previo a la guardia), nos enteramos por los compañeros que ahora se disponían a relevar a la guardia, de los informes recibidos desde las distintas torres de vigilancia explicando lo que avistaron, y que fue remitido al oficial de guardia (ver mapa).

Todos coincidían en su descripción. Se trataba de un óvalo en posición horizontal. iluminado de color naranja y con luces que le rodeaba, sin precisar si formaban parte del objeto o eran acompañantes independientes. Su trayectoria fue Norte - Sur.. Suroeste. y su tamaño aproximado tal y como solemos ver la luna de noche normalmente. La hora del avistamiento no la puedo precisar, pero fue de madrugada.

Cuando los compañeros de la guardia saliente (relevada) contaron a los que estábamos en el cuerpo de guardia (retén) lo visto, se formo un gran revuelo, ya que cada uno exponían sus matices personales de lo que presenciaron. De sus relatos sí fuimos participes. Cada compañero llegaban de lugares de servicios distinto y contaban lo mismo. No había duda que un objeto naranja ovalado cruzó el cielo de Sevilla aquella noche.

Fue una lástima, me lo perdí. No lo vi. Me hubiera sido muy gratificante, pero nos enteramos tarde. La prensa y medios informativos no resaltaron ni comentaron nada en los días sucesivos. No hicieron la mas mínima mención al respecto. Pero nadie podrá arrancarlo del recuerdo de los que lo avistaron.
 

 

Relato de un familiar muy allegado

En el año 2000, un familiar muy allegado experimentó el trance de una intervención quirúrgica. En concreto, un trasplante de riñón con éxito, que tuvo un periodo pos-operatorio de 11 días de ingreso en la unidad de trasplantados renales de Sevilla, situada entonces en la segunda planta del Hospital General, el cual forma parte del complejo hospitalario Virgen del Rocío.

Precisar la fecha cuando pasa cierto tiempo puede ser inseguro, y mas cuando todo es secundario debido a la preocupación que los familiares teníamos por el éxito de la intervención. Mas vale situar el acontecimiento con un margen de error, el mas pequeño posible. El ingreso hospitalario tuvo lugar del 7 al 18 o 19 de marzo del año 2000, y el día concreto tuvo que estar comprendido del día 10 al 16 según las circunstancia que he analizado.

Cuenta el relato que desde la cama miraba a la ventana, era de madrugada, y el paisaje lo componía la avenida de Manuel Siurot iluminada y los edificios del otro lado de la calle, y de la parte trasera de los edificios que están en la avenida de la Palmera, paralela a Manuel Siurot (ver mapa aquí). En primerísimo plano aparece la cúpula de la iglesia de Corpus Christi que ocupa parte del cielo del horizonte. Tras esta cúpula dejo de verse un objeto que apareció desde la izquierda de la ventana, cruzó el cielo hacia la derecha alejándose a su vez hasta ser tapada su visión por la cúpula (trayectoria este-oeste). La trayectoria no era una línea recta o curvada a seguir. Se paro, bajó un poco en vertical, volvió a avanzar, nuevamente se paró, subió en vertical, avanzo otra vez y repitió hasta que se perdió. Su imagen era parecida a la luna, mas pequeño y ovalado, de luz blanca.

Quien lo contempló según nos contó, no tenia muy claro el exponérnoslo a los familiares durante la visita, ya que temía de que le respondiéramos que eran efectos secundarios de cualquier medicamento. Pero la fase pos-operatoria mas delicada ya pasó y el riñón echó a andar. Compartíamos su felicidad y su relato nos merece totalmente su credibilidad.

 

Quisiera que me comprendieran por el hecho de no hacer menciones a nombres de personas, sólo menciono el lugar donde se producen los acontecimientos. El motivo es el posible descrédito que provoca cuando algo de esto se cuenta. Pero mis allegados, amigos y conocidos que son conocedores de que mantengo esta página web, bien saben que no cuento historias sino hechos. Algunos hemos estado juntos observando como en el que avistamos, y otros saben que no les mentiría. Lógicamente habrá quien piense en los pajaritos sobre mi cabeza.

edlo.eresmas.com